sábado, 12 de julio de 2008

Crónicas de la Batalla IX

Un día glorioso o un día trágico se cernía sobre la cofradía de CTR, los espías habían traído la mala noticia de que la orden Omniada se acerca hacia ellos para librar una batalla. Mago al momento de saber la noticia mando como mensajeros a los jefes de grupo para que fueran a pedir ayuda a sus aliados. Estos salieron raudos hacia las cuadras a por sus nobles animales.

Mientras esperaban la respuesta de sus aliados Mago mando que aumentaran los guardias en la muralla y preparan el aceite hirviendo. Ordeno que en cada torre se apostara un arquero para ir eliminando los posibles espías que aparecieran por los alrededores.

A las pocas horas regresaron los jefes de grupo con algunos compañeros aliados. CH hoy no podría ayudarnos porque ellos también habían declarado una batalla. Pero las otras ordenes si se encontraban en el patio de la cofradía. Mago les agradeció el apoyo. Los maestres de las ordenes se distanciaron para comentar alguna estrategia mientras los otros compañeros se acercaban a los demás. Poco a poco también llegaban los mercenarios contratados y se acomodaban en el patio.

La noche empezaba a cernirse sobre la cofradía y poco a poco empezaron a encender unas pocas antorchas. La idea era apagarlas cuando el espía avisara de que el ejercito contrario se encontraba a menos de un kilómetro. No les iban a dar la satisfacción de ver con claridad si llegaban a entrar dentro de la cofradía. La mayoría se encontraba en el patio subidos a sus caballos mientras unos pocos vigilaban en las murallas agachados para cubrirse el cuerpo por si llegaba alguna flecha ocultada por la oscuridad.

Unos minutos más tarde del aviso del espía, los caballeros de la muralla pudieron observar unas cincuenta antorchas aproximándose a la cofradía. Los caballeros y amazonas desenvainaron las espadas. Esperaron a que estuvieran debajo de las murallas intentando subirlas para abrir las puertas de la cofradía y salir todos a por ellos mientras estuvieran ocupados en lo que creían que era un asalto sencillo. Todos los caballeros lucharon con valor y manteniendo su honor, y ayudándose entre ellos siempre que alguien estuviera en apuros.

Una hora duro la dura batalla, una hora llena de sangre y golpes de espada. Pero al final entre tanta confusión los miembros de CTR gracias a sus aliados habían conseguido detener la invasión infiel y expulsarlos del territorio.

-¡Muchachos! ¡Vencimos! Gracias a todos por esta gran batalla. Bien sabéis que estamos en deuda con vosotros y esperamos saldarla pronto. Un saludo a todos y un viva por todos. ¡VIVA!

Escrito por:
Zabale, Amazona de la Orden

martes, 8 de julio de 2008

Crónicas de la Batalla VIII

La noche cayó en la Caballería Pagana. En los alrededores de la Cofradía Infiel no se movía ni un alma o .. eso parecía a simple vista.

Sigilosamente y bajo los viejos muros unas figuras envueltas en ropas oscuras avanzaban en silencio hacia las Puertas.. tras acercarse a ellas quedaron apostadas en los matorrales que crecían alrededor, ocultos en la sombra: no eran otros que Valverdon, Gutygf, Bernatsam, Maese-raiden, Mushashi. Más allá, el Ejército Cristiano esperaba en el bosque la señal para tomar la Fortaleza.

De súbito, el grito de un niño rasgó la noche.. junto a él una joven mujer de ropas rasgadas lo tenía tomado de la mano. Ambos tenían un aspecto desaliñado.

Con prisa alguien dió la voz de alarma en las murallas y se ordenó asistir a aquellos campesinos. Las Puertas fueron abiertas y un par de soldados de Caballería Pagana sosteniendo las antorchas en una mano y la espada en la otra salieron y rodearon a la mujer. Mirando de soslayo los alrededores se cercioraron de que no había nadie.. envainaron sus espadas y acercaron el fuego a los ojos de los recién llegados para verlos mejor.

Para sorpresa de ambos.. la mujer les miró primero asustada.. y despues una pequeña sonrisa se dibujó poco a poco en su rostro.. Los soldados quedaron desconcertados y se miraron entre sí. El niño dió una patada en la pierna a uno de ellos y salió corriendo en dirección al bosque mientras que la mujer desenvainó una espada que tenía oculta: no era otra que Zabale, Amazona de CTR.
Uno de los guerreros gritó y dió la voz de alarma "¡CRISTIANOS! ¡CRISTIANOS!", y corrió a las

Puertas a refugiarse en la Cofradía, con la mala suerte de que los guerreros apostados en los matorrales ya habían salido hace tiempo y matado a los centinelas más próximos a las Puertas: controlando el acceso a la Fortaleza levantaron una antorcha y la agitaron en la oscuridad: era la señal. El otro guerrero no pudo sino articular una palabra... "¡Piedad!":

- Ahorrate las plegarias, chico - dijo Zabale - tu dios no vive aquí.

Después cayó atravesado por la espada de la Amazona, a sus pies.

.....

Mas allá, en las sombras del bosque esperaban la señal el Ejército Cristiano compuesto por muy distintas Órdenes. Sólo aquellos privilegiados que tenían la vista aguda podían adivinar los distintos emblemas que pendían de los escudos y armaduras de los Caballeros y Amazonas. Allí, en la oscuridad, se miraban unos a otros sonriendo entre ellos.. estaban a punto de asaltar la Fortaleza. Hacía días que algunos guerreros no habían coincidido en la batalla y era una oportunidad perfecta para saber algo de los demás Cruzados.. susurros iban y venían, incluso alguno soltó una carcajada que fue reprimida por los Capitanes del Ejército.

Entonces Infernus, Caballeros Cristiano de CTR, advirtió el movimiento de la antorcha y corrió a dar la voz a Capitán Kuro y a El Mago Warlock, que esperaban la señal. No esperaron más:
- ¡ Honoooooor ! - dijeron varios a la vez desenvainando la espada y asaltando la fortaleza.
Todos los cristianos, sin distinción de Orden, se precipitaron a la toma de la Cofradía de Caballería Pagana, que cayó aquella misma noche en poder de los Cristianos.

miércoles, 2 de julio de 2008

Con las espadas en sus cintos
y el paso firme en sus andanzas,
avanza la Taba Redonda
por el campo de batalla.

Tarareando una vieja canción
olvidada hace mucho en Tierra Santa,
despiertan los Hijos del Cielo
la ira del enemigo con sus miradas.

Recuerdan todos el valor de NesT
y sus múltiples hazañas,
ayer presentes entre ellos
hoy sólo cantadas.

Por él, por ellos mismos
irá la victoria del mañana,
jamás nadie olvidará
el valor de los Caballeros de la Taba.